Ironhuman: Experiencia de Bedebego y el equipo

list En: ADN Altus

IronHuman: un reto colectivo en el lugar más extremo del planeta

¿Qué lleva a un grupo de personas a aceptar un desafío que combina frío extremo, aislamiento absoluto y una exigencia física y mental fuera de lo común? ¿Qué empuja a transformar un reto deportivo en un proyecto colectivo con un mensaje que va mucho más allá de la meta?

IronHuman no es solo una prueba de resistencia en la Antártida, es una exploración de los límites visibles e invisibles. Es una historia de equipo, de cuidado mutuo y de liderazgo compartido en uno de los entornos más hostiles del planeta.

A partir de la experiencia de su capitana y de todo el equipo, este proyecto nos invita a replantearnos qué significa competir, liderar y acompañar cuando el margen de error es mínimo y lo humano se convierte en la verdadera fuerza motora.

El origen de IronHuman: cuando el reto se convierte en proyecto

De una idea individual a un desafío colectivo

IronHuman nace de una inquietud personal, de la necesidad de explorar los propios límites y, al mismo tiempo, cuestionar los que la sociedad impone, especialmente a través del género, el lenguaje y la representación.

Desde el inicio, la idea tuvo claro un punto fundamental:

No podía ser un reto en solitario.

No se trataba solo de resistencia física.

El foco no estaba en glorificar al individuo.

El proyecto se concibe como una construcción colectiva. Un espacio donde la experiencia compartida, el apoyo mutuo y la creación de comunidad tienen tanto peso como el desafío deportivo en sí.

IronHuman se plantea, así como una narrativa distinta, una que pone el acento en cómo nos sostenemos unos a otros frente a barreras visibles e invisibles.

Liderar en condiciones extremas

Liderar en la Antártida significa escuchar, adaptarse y cuidar al equipo, pero también dar espacio para que cada persona viva su propia experiencia y atraviese sus límites personales

La fuerza verdadera está en la interdependencia: en reconocer que cada uno del equipo aporta algo único y que juntos podemos trascender lo que parecía imposible, tanto en lo físico como en lo simbólico

Más allá del Ironhuman

IronHuman no se define solo por el reto deportivo, va mucho más allá, se trata de un viaje simbólico y físico.

Un proyecto que busca:

Romper límites visibles, como el frío extremo o la distancia.

Cuestionar límites invisibles, como las estructuras culturales que definen quién ocupa ciertos espacios.

No se trata únicamente de completar una prueba en la Antártida, se trata de reflexionar sobre qué significa ser humano, trascender el género y celebrar la diversidad y la libertad.

El equipo IronHuman: confianza, apoyo y compañerismo

Decidir decir “sí”

El “sí” no llegó de golpe: se fue construyendo con trabajo, constancia y muchas decisiones pequeñas que les llevaron hasta allí. Para algunas personas del equipo, IronHuman ya existía antes de tener nombre. Para otras, fue una invitación a salir de lo conocido y enfrentarse a algo inmenso, tanto a nivel físico como humano.

Decir “sí” fue aceptar el riesgo creativo y vital del proceso, confiando en que la experiencia transformaría la forma de mirar, escuchar y el mundo.

La fuerza del grupo

En un entorno extremo, la confianza se construye desde la comprensión y desde el cuidado, tanto hacia uno mismo como hacia lo que cada persona del equipo está viviendo y atravesando.

La confianza apareció porque no había espacio para el ego o el equipo se cuidaba en conjunto, o el entorno se encargaba de imponer su dureza.

Cuando el equipo sostiene al individuo

Hubo momentos especialmente duros, uno de ellos fue el cruce del estrecho de Drake, donde se tuvieron que enfrentar a mareos intensos y cansancio acumulado.

En esos momentos, los roles se intercambiaban de forma natural, quien estaba mejor cuidaba a quien no lo estaba tanto. Un gesto pequeño o una broma era más que suficiente para para descomprimir y seguir adelante, incluso a veces la compañía, aunque sea en silencio era el mejor apoyo.

Prepararse para competir en la Antártida

El frío como factor determinante

El frío en la Antártida no es un elemento más, es el gran protagonista, trabajar con él nunca fue fácil, ya que afecta al cuerpo y condiciona todas las decisiones.

Había momentos en los que no se sentían ni los dedos, la nariz o los pies, ahí era cuando el miedo aparecía y entra en juego la confianza en la preparación y en el equipo.

Durante este viaje el equipo fue capaz de aprender a “calentar desde dentro” y seguir adelante, incluso cuando tu cuerpo te dice lo contrario.

Lo que no se puede entrenar

Por más preparación que exista, hay aprendizajes que solo llegan sobre el terreno.

La Antártida enseña que la resiliencia no es solo física, sino colectiva: sobrevivir y avanzar depende de ti y de todas las personas que te acompañan.

Tienes que ser capaz de aceptar el entorno, confiar y colaborar para transformar cada obstáculo en una oportunidad de aprendizaje compartido.

Gestión mental en situaciones límite

La parte mental y emocional fue, para muchas, el mayor desafío.

La organización previa exige una precisión absoluta.

La ansiedad aparece al ver a una compañera enfrentarse al reto.

El aislamiento intensifica emociones.

Gestionar la incertidumbre, regular el miedo y sostener al equipo se convierte en un trabajo constante, a veces invisible, pero siempre fundamental.

El papel del material técnico en condiciones extremas

Cuando estás en un terreno tan hostil como la Antártida, el margen de error es mínimo, por lo que ¨el material técnico deja de ser un complemento y se convierte en seguridad, movilidad y confianza que nos permite concentrarnos en el reto y en la experiencia sin que el frío o las condiciones extremas nos detengan¨.

La experiencia con Altus sobre el terreno

Algunos de los productos que fueron esenciales para todo el equipo son:

- Manoplas GLACIAR: gracias a las cuales conseguían mantenían sus manos protegidas del frío extremo para poder seguir con el reto.

-Ropa interior térmica como HORU y EIGER: para transpirar todo el sudor que supone un esfuerzo colectivo tan grande, mientras mantenía al equipo caliente y seco. 

-Saco de dormir Andes 1500 K30: se convirtió en imprescindible cuando el equipo estaba en tierra en el campamento base, nos contaron que ¨su calidad nos permitió descansar y recuperar fuerzas¨.

En condiciones de viento extremo:

- Chaqueta tres capas Canaima K30 y el pantalón de membrana Alpen: les permitió mantenerse resguardadas del viento sin perder movilidad. 

-Además de las chaqueta Gredos y Halley: que el equipo utilizó como capa intermedia ligera, abrigada y transpirable, justo lo que buscaban para enfrentarse a un reto de semejantes magnitudes.

Rendimiento, protección y confianza

Hubo momentos claros en los que el equipo fue consciente de que, sin el material ALTUS, avanzar hubiera sido imposible.

Solo cuando la cara quedaba expuesta al frío helador, se daban cuenta de que cada capa hacía una función vital, cada una de ellas se sentía como una extensión del propio cuerpo frente a un entorno que no perdonaba descuidos.

Qué buscáis en una prenda técnica

La movilidad fue lo más importante, el equipo de Ironhuman nos contó que: ¨Necesitábamos poder movernos libremente para todo lo que el proyecto exige, desde la navegación hasta el rodaje del documental. Pero también valoramos la resistencia y la durabilidad: saber que podemos contar con estas prendas durante años nos da tranquilidad y nos permite concentrarnos en la aventura, no en el material¨.

Más allá del deporte: el mensaje de IronHuman

Referentes y visibilidad

Su mensaje para todos los que siguen Ironhuman es que los límites no son solo físicos, sino culturales, simbólicos y aprendidos. ¨Nos gustaría que quien siga IronHuman entienda que no hace falta ir a la Antártida para cuestionarlos: basta con atreverse a mirar de frente aquello que nos dijeron que no podíamos ser. Este proyecto habla de diversidad, de comunidad y de la potencia que tiene lo humano cuando se libera de etiquetas y expectativas impuestas¨.

Lo que no se ve desde fuera

El proceso, la vulnerabilidad, el cuidado y el trabajo en equipo. Hay que poner en valor todo lo que no suele verse: las dudas, los miedos, las conversaciones, la logística invisible y las decisiones difíciles. IronHuman no va solo de llegar, sino de cómo se transita el camino y de lo que se transforma en ese recorrido, tanto a nivel personal como colectivo.

Lo que significa formar parte de IronHuman

Formar parte de IronHuman es atravesar una experiencia que te cambia la forma de mirarte y de mirar a las demás. Es aprender a confiar, a sostener y a dejarte sostener. ¨Para muchas de nosotras es un espacio de crecimiento, de cuestionamiento y de libertad; un lugar donde lo humano está por delante del rendimiento y donde la épica nace del cuidado mutuo y de la honestidad con una misma¨.

Lo que queda después del reto

Aprendizajes que se quedan

El equipo transmitió que era muy difícil quedarse con solo unos pocos aprendizajes ya que para ellas ha sido una experiencia que les ha cambiado la vida y les ha convertido en personas completamente nuevas. Aun así, nos contaron que se quedan con lo fácil que es superar los límites que nos ponemos día a día si nos rodeamos del entorno y con la gente adecuada.

Mirando al futuro

Para ellas la experiencia no acaba al regresar, sino que se integra de inmediato en la vida diaria. Lo aprendido se traduce en mayor confianza personal y colectiva, en la capacidad de identificar miedos y actuar a pesar de ellos, y en una mejor gestión de la incomodidad y la presión.

A través de situaciones exigentes, surge una comprensión más profunda del cuidado, la comunicación y la pausa como parte de la verdadera fortaleza. Todo lo vivido se absorbe y se aplica tanto en los retos profesionales como personales, dejando la certeza de que es posible habitar lo difícil y salir de la zona de confort sin perderse en el camino.

Deporte y salud mental: Más allá del postureo

IronHuman no solo se queda en lo deportivo, va mucho más allá, es una reflexión sobre nuestra relación con la exposición en redes, como la presión por obtener resultados inmediatos, la necesidad constante de triunfar para mantenerse en el centro del foco y cómo, hay que luchar día a día contra la expectativa de espectáculo e inmediatez que muchas veces impone el público.

Según el equipo ¨la forma de hacer las cosas es en sí misma, una resistencia frente a esa lógica. Una reflexión sobre los cuerpos, las maneras de trabajar, los tiempos, los resultados, las opiniones, el hate y la exposición constante, tan presente y a la vez tan necesaria entre la gente joven.¨

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